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Ser luz

Detalles del Evento

  • Del: junio 6, 2012
  • Al: julio 7, 2012
  • Iniciando a las: 08:00 PM
  • Finalizando a las: 10:00 PM

Dirección

  • Casa Siglo XIX
  • Av. Benito Juárez 601
  • Chihuahua
  • 31000
  • Mexico

Sobre los desnudos de Kigra

Cuando supe que el Kigra se avocaba a la serie fotográfica de parejas amatorias, pensé que bajo este sol o bajo este tema ya no habría algo que no hubiésemos visto, quienes navegamos en ese mar incierto que son las artes plásticas, donde nada empieza ni termina, donde se funden las mañanas con las tardes, lo negro con lo blanco, lo púdico con lo impúdico. Desde la academia aprendemos a colocar los modelos a nuestro antojo, masculinos o femeninos, nos da lo mismo. Analizamos las expresiones del cuerpo humano, partiendo de las contemporáneas, llegando a las rupestres, como las esculturillas de las Venus de Aurignac,  pródigas de redondeces y protuberancias femeninas, símbolos de fertilidad, que incitaban a nuestros primos los cavernícolas a prácticas reproductivas.

Cuando mi hermana perdida anduvo por el Ganges, visitó los templos de Khajuraho, de allí me trajo reproducciones de las esculturas eróticas y religiosas, (de latín “religiere”), donde una multitud reverente  suplica a esos fornicadores e implora por milagros y energía para realizar sus himeneos; esto se sigue discutiendo, si son morales o inmorales, como los rezos para ejecutar bien las  posturas del “mithuna”, (en sánscrito géminis), que significa sexo o coito esencialmente, la unión de un par de amantes para intercambiar el amor.

Encontramos ese tipo de invocaciones en todas las culturas: incas, mayas, egipcias, mesopotámicas, etc. En cromos medievales sorprendimos figuras agazapadas, entrepiernadas, abrazadas, en coitos pecaminosos en el Averno, junto al Tártaro, pinchados y ensartados por demonios irascibles, encabritados y encarbonados. En el polo opuesto, ya en las alturas celestes contemplamos a los escogidos, amándose tiernamente, entre aleteos de querubines y dulces empalagosas melodías.

Después el Kigra se explayó: para él, el amor nos eleva sobre nuestra circunstancia física y material, nos fortalece para afrontar la adversidad y jubiloso me cantó:- “sin un amor no hay salvación….”  “el alma muere derrotada desesperada sin razón….” “la vida no se llama vida….”esto me hizo recordar a otros compositores que le llevarían  la contraria y yo le canté: “el amor es un loco enemigo que enciende castigos y enseña a llorar….” “como perros rabiosos, las penas traicioneras galopaban detrás….” Nos salimos de aquellos laberintos filosóficos, recordando a Heráclito, el presocrático: “somos como el río a veces playa a veces catarata”.

Pero ya, entre nosotros, yo creo que eso que mal llamamos amor, es tan solo el mandato cósmico, el instinto, que hace que las especies se reproduzcan.

Al mostrarme su obra, Kigra el maestro del lente, vibraron cuerdas en un ángulo  polvoso de mi conciencia; vi estampas antiguas como santos que destacan sobre un gran espacio oscuro,  donde aparecen figuras inasibles que se estremecen como peces sorprendidos, cálidas y frígidas. Y comprendí que Kigra recurre a la técnica de Rembrandt, a sus claroscuros y del negro incierto  las rescata, para untarles reflejos de velas o de cirios funerarios, las anima y resucita con pinceladas claras casi blancas. Quedan aún por descifrar los esgrafiados o los tatuajes de sus pliegues más recónditos.

Recordé una frase de mi maestro Manuel Rodríguez Lozano: “son los eternos invariables humanos, cambia tan solo el escenario o el vestuario”. Yo agregaría: quedan las pieles.

En una idea que escribí en mi mural del Centro Médico Siglo XXI, del DF, que viene al caso: “en el principio todo era ritual, el dios naturaleza situaba al ejecutante en el centro mismo el equilibrio cósmico, consciente de ser tan sólo un instante de luz o de fuego entre dos eternidades de negrura.

Luis Y. Aragón